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Cien años de soledad

martes, abril 24, 2007

Este es el año del Gabo, para festejarlo se sacó una edición conmemorativa de "Cien años de soledad", el cual ya tengo entre mis manos (gracias a que mamá se compadecío de mí y adelantó mi regalo de cumpleaños). Por todo el mundo se están haciendo lecturas de este libro; para conmemorar los 25 años de premio nobel de García Marquez, los 80 años de existencia del prolifico autor y los 40 años de este maravilloso libro.

Yo me unó al festejo, releyendo "Cien años de soledad", 11 años después de la primera vez en que mis ojos se posaron en esas primeras lineas:
"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo".





La historia de un sufrido hijo de puta

jueves, noviembre 09, 2006

una noche llegó piel y huesos a mi puerta, mojado apaleado
temeroso
era un gato blanco bizco rabón
lo dejé entrar lo alimenté fue uno más en la casa
desarrolló hacia mí cierta cariñosa confianza
hasta que un buen día un conocido,
estacionando en mi cochera
pasó con su auto por encima del gato blanco bizco rabón
de inmediato llevé lo que quedaba de él a un veterinario que dijo:
“no hay mucho para hacer…dale estas pastillas… su espinazo
está aplastado, pero fue aplastado anteriormente y de algún modo
logró sanar, si sobrevive no volverá a caminar, mirá
estas radiografías, le metieron un escopetazo,
mirá estos puntos oscuros
son perdigones enquistados…además, alguna vez tuvo una cola
y alguien se la cortó…
me llevé el gato a casa, era un verano caliente, uno de los más calientes en décadas, puse al gato en el piso del baño,le serví agua, sus pastillas, no deseaba comer ni beber agua,yo sumergía mi dedo en el agua, le humedecía la boca el hocico y le hablaba, ese verano no fui a ningún lado, pasé muchos díasde ese verano en el baño hablándole, acariciándolo suavemente,él me miraba con esos ojos que se le entrecruzaban
mientras tanto pasaban los días,una tarde realizó su primer movimiento arrastrándose con sus patas delanteras (las traseras no querían moverse)llegó hasta el rincón donde yo había preparado su camase arrastró un poco más y se dejo caer en ella,fue para mí como el sonido de un clarín presagiando la victoria posible aturdiendo el baño, desparramándose por la ciudad, yo le conté entonces a ese gato –que la había pasado mal también, no tan mal,pero bastante mal…una mañana se irguió, se paró sobre sus patas, cayendo luego de espaldas,/me observaba mansamente.“lo puedes hacer” le dije.
él insistió, se levantaba y volvía a caer, una y otra vez,
finalmente caminó unos pocos pasos, era la viva imagen de un borracho sus patas se negaban a obedecerle, cayó nuevamente, descansó y nuevamente se levantó.
ustedes conocen el resto de la historia: está mejor que nunca,
bizco casi sin dientes, pero ha recuperado su gracia, y esa mirada
de sus ojos, pícara, no lo ha abandonado…

algunas veces me hacen entrevistas, ellos desean saber
de mi vida, de mi literatura,
yo me emborracho, alzo en brazos a mi gato
bizco, herido de bala, atropellado dos veces, rabón
y digo: “miren, miren esto!!!”

ellos no entienden nada, insisto, nada de nada, preguntan
algo por el estilo de: “ “reconoce usted influencias de Celine?”.
“no”, levanto mi gato, “por lo que sucede, con cosas
como esta, como esta !!!”.

sacudo a mi gato, lo llevo
hacia la luz brumosa por el humo y el alcohol, está relajado, él sabe…

este es el momento en que la entrevista finaliza
a veces me siento orgulloso cuando miro las fotografías
ahí estoy yo, ahí está mi gato, hemos sido
retratados juntos, él también comprende que son pendejadas, pero que de alguna manera te ayudan.


Charles Bukowski (una de las más ardientes)

Fragmento de Yonqui

martes, octubre 31, 2006

Cuando uno deja de crecer, empieza a morir. Un adicto nunca deja de crecer. Muchoas adictos se abstienen de las dorgas periódicamente, lo que implica que el organismo expulsa las sustancias nocivas al contraerse y las células qye dependen de la droga son reemplazadas. Una persona que consume drogas está en un estado continuo de contracción y crecimiento en su ciclo diario de necesidad de inyectarse para poder sentir el placer de haberse inyectado.
Muchos adictos parecen más jovenes de lo que realmente son.